| Ayer por la tarde, como te lo había prometido, jugué el mejor partido de fútbol de mi vida. En el primer tiempo hice un gol a los quince minutos. A los treinta y siete hice otro. En el segundo tiempo, a los siete minutos, José Villegas, el que cuando canta dice que le nacen mariposas en el pensamiento, fusiló a nuestro arquero con un taponazo sobre el ángulo izquierdo. A los diez y nueve minutos y quince segundos, David, el que quiere ser aviador, empató el partido con un lindo gol de cabeza. A los cuarenta y cuatro minutos, al estilo Castañito, hice el gol más lindo del mundo. Mi equipo ganó por el marcador de dos a tres, pero yo sentí que había perdido porque tú no viniste. Me derrotaron los goles que me hizo tu ausencia |
jueves, 10 de febrero de 2011
Ayer por la tarde
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario